
Son Goku D. Namek
Dr. Goku
19-12-2024, 09:53 PM
Sin dudarlo ni pensárselo mucho, Goku accedió. Luego de entregarle todo lo que pudo a su amada, se acercó y le pasó su mano. Ella, sin pensárselo mucho, la llevó hasta su ingle. Goku posó la mano ahí e, instintivamente, gracias a un pequeño movimiento, pudo analizar y percatarse de lo que estaba hablando. Aunque usualmente era un idiota, un imbécil, respecto a medicina sabía mucho, y esto, esto era algo que no podía evitar entender muy bien.
Casi como acto reflejo, Goku movió la mano y, en su lugar, posó su oreja. Apoyó su rostro sobre el vientre y sonrió. Entonces, se dejó caer de rodillas, incapaz de contener las lágrimas que comenzaron a brotar - No... no puede ser... ¿es ese mi hijo? - preguntó, con una sonrisa que se escapaba entre sus lágrimas.
Esto... esto es increíble - dijo alegre, mientras trataba de asimilar todo lo que acababa de ocurrir hace poco tiempo - Y... y dime... ¿cómo lo vas a llamar? ¿O la llamarás? - preguntó entonces, alejando levemente la cabeza del vientre, pero abrazando con fuerza y todo su cuerpo a su amada - tendrá tu fuerza, tu belleza, inteligencia y tu porte, que de mi solo herede la cola.
De repente, como si algo hubiera hecho clic en su cabeza, detuvo su felicidad momentánea solo para decir - Oh... sí... es verdad... Gretta, amor, tengo amigos en el gobierno que podrían ayudarnos en todo lo posible, si es que algún día necesitamos. Hace poco no te pusieron una recompensa, ¿no? Me gustaría... me gustaría ver si podemos hacer algo - dijo, sonriendo y apoyándose nuevamente - Ah... creo que tendré que seguir trabajando como Cipher Pol para darle una mejor vida a nuestro retoño...
Mientras lo decía, su mente empezó a divagar sobre las posibilidades que se abrían con la llegada de su hijo. Recordó sus años de entrenamiento, los sacrificios que había hecho y las batallas que había librado. Todo eso, pensó, valdría la pena si podía garantizarle un futuro mejor.
Casi como acto reflejo, Goku movió la mano y, en su lugar, posó su oreja. Apoyó su rostro sobre el vientre y sonrió. Entonces, se dejó caer de rodillas, incapaz de contener las lágrimas que comenzaron a brotar - No... no puede ser... ¿es ese mi hijo? - preguntó, con una sonrisa que se escapaba entre sus lágrimas.
Esto... esto es increíble - dijo alegre, mientras trataba de asimilar todo lo que acababa de ocurrir hace poco tiempo - Y... y dime... ¿cómo lo vas a llamar? ¿O la llamarás? - preguntó entonces, alejando levemente la cabeza del vientre, pero abrazando con fuerza y todo su cuerpo a su amada - tendrá tu fuerza, tu belleza, inteligencia y tu porte, que de mi solo herede la cola.
De repente, como si algo hubiera hecho clic en su cabeza, detuvo su felicidad momentánea solo para decir - Oh... sí... es verdad... Gretta, amor, tengo amigos en el gobierno que podrían ayudarnos en todo lo posible, si es que algún día necesitamos. Hace poco no te pusieron una recompensa, ¿no? Me gustaría... me gustaría ver si podemos hacer algo - dijo, sonriendo y apoyándose nuevamente - Ah... creo que tendré que seguir trabajando como Cipher Pol para darle una mejor vida a nuestro retoño...
Mientras lo decía, su mente empezó a divagar sobre las posibilidades que se abrían con la llegada de su hijo. Recordó sus años de entrenamiento, los sacrificios que había hecho y las batallas que había librado. Todo eso, pensó, valdría la pena si podía garantizarle un futuro mejor.